Se insta a los Adventistas a que estudien el tema de la ordenación por su cuenta

El presidente Wilson y Stele, presidente de la comisión de investigación, piden que oren para que El Espíritu Santo guíe las deliberaciones.

Septiembre 24, 2014 | Silver Spring (Maryland, Estados Unidos) | Andrew McChesney/Adventist Review
Ted N. C. Wilson, presidente de la Iglesia Adventista, hizo un llamado a los miembros para que estudien la Biblia en relación con la teología de la ordenación. [fotografía de archivo de ANN]
Ted N. C. Wilson, presidente de la Iglesia Adventista, hizo un llamado a los miembros para que estudien la Biblia en relación con la teología de la ordenación. [fotografía de archivo de ANN]

Ted N. C. Wilson, presidente de la Iglesia Adventista, hizo un llamado a los miembros de iglesia de todo el mundo para que lean con detenimiento lo que dice la Biblia sobre la ordenación de las mujeres y para que oren para que él y otros líderes de la iglesia sigan humildemente la conducción del Espíritu Santo respecto de ese tema.

Los miembros de iglesia que desean comprender lo que enseña la Biblia sobre la ordenación de las mujeres no tienen razón de preocuparse por dónde empezar, dijo Artur A. Stele, quien coordinó un estudio sin precedentes de dos años sobre la ordenación de las mujeres, como presidente de la Comisión de Estudio sobre la Teología de la Ordenación establecida por la iglesia.

Stele, quien se hizo eco del llamado de Wilson para que los miembros de iglesia lean la Biblia y oren sobre el tema, recomendó leer las tres breves declaraciones sobre el estado de la cuestión, que citan textos bíblicos y a Elena G. White, una de las fundadoras de la denominación, para apoyar cada una de las tres posiciones sobre la ordenación de las mujeres que surgieron durante la investigación de la comisión.

Los resultados del estudio serán analizados en octubre próximo durante el Concilio Anual, uno de los principales encuentros de líderes de la iglesia. El Concilio Anual decidirá entonces si pedir o no a los casi 2600 delegados que voten sobre el tema en el Congreso de la Asociación General de julio del año próximo.

Al hablar en una entrevista, Wilson instó a cada uno de los 18 millones de miembros de la iglesia a que lean con oración los materiales de estudio, disponibles en el sitio web de la Secretaría de Archivos, Estadísticas e Investigaciones de la iglesia.

“Miren para ver de qué  manera los trabajos y presentaciones se basaron en la comprensión de una clara lectura de las Escrituras”, dijo Wilson en su oficina de la sede central de la Iglesia Adventista en Silver Spring (Maryland, Estados Unidos).

“El espíritu de profecía nos dice que tenemos que leer la Biblia simplemente como fue escrita”, dijo. “Animo a cada miembro y, por cierto, a cada representante al Concilio Anual y a los que serán delegados al Congreso de la Asociación General, a que revisen con oración esas presentaciones y entonces pidan al Espíritu Santo que les ayude a conocer la voluntad de Dios”.

El espíritu de profecía se refiere a los escritos de Elena G. White, quien entre sus declaraciones sobre cómo leer la Biblia, escribió en El conflicto de los siglos (p. 584): “El lenguaje de la Biblia debe explicarse de acuerdo con su significado manifiesto, a no ser que se trate de un símbolo o figura”.

“No tenemos el lujo de tener el Urim y el Tumim”, dijo Wilson, al referirse a las piedras que usaba el sumo sacerdote en Israel durante la era del Antiguo Testamento para conocer la voluntad de Dios. “Tampoco tenemos con nosotros un profeta vivo. Por ello, debemos apoyarnos en la conducción del Espíritu Santo en nuestro propio estudio de la Biblia al revisar las simples enseñanzas de las Escrituras”.

Wilson dijo que los líderes de la iglesia mundial se habían comprometido a “un muy abierto, justo y cuidadoso proceso” sobre el tema de la ordenación de las mujeres.

El presidente añadió que la pregunta fundamental que enfrenta la iglesia no es si las mujeres deberían ser ordenadas, sino si los miembros de iglesia que estén en desacuerdo con la decisión final sobre la ordenación, sea cual fuere, estarán dispuestos a dejar de lado las diferencias para enfocarse en la misión de la iglesia, que ya tiene más de 150 años, a saber: Proclamar Apocalipsis 14 y los mensajes de los tres ángeles, de que Jesús viene pronto.

3 Perspectivas sobre la ordenación de la mujer

En un esfuerzo por entender mejor las enseñanzas de la Biblia sobre la ordenación, la iglesia estableció la Comisión de Estudio sobre la Teología de la Ordenación, un grupo de 106 miembros que los líderes suelen llamar por sus siglas en inglés, TOSC. No fue organizado para representar proporcionalmente a la iglesia mundial, sino simplemente para llevar adelante el estudio de dos años. Por primera vez, Comisiones de Investigación Bíblica especiales de las trece divisiones mundiales de la iglesia contribuyeron al proceso de estudio y estuvieron representadas en la TOSC.

Un objetivo principal de la TOSC, que culminó su labor en junio, fue determinar si podía hallar un consenso sobre la ordenación de las mujeres, algo que no se logró. Los miembros quedaron divididos en tres campos, conocidos como las Posiciones 1, 2 y 3, a saber:

Posición 1: enfatiza las calificaciones bíblicas para la ordenación, según se encuentran en 1 Timoteo 3 y Tito 1, y el hecho de que en la Biblia, jamás se ordenó a las mujeres como sacerdotes, apóstoles o ancianos. Por lo tanto, se afirma, la Iglesia Adventista no tiene una base bíblica para ordenar a las mujeres.

Posición 2: enfatiza las funciones de liderazgo que tuvieron en el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento mujeres tales como Débora, Hulda y Junias, pasajes bíblicos de Génesis 1 y 2, y Gálatas 3:26-28, que enfatizan que todas las personas son iguales ante los ojos de Dios. Por lo tanto, expresa, el principio bíblico de igualdad requiere que la Iglesia Adventista ordene a las mujeres a cargos en el liderazgo de la iglesia cuando sea posible.

Posición 3: apoya la Posición 1, que reconoce un modelo bíblico de liderazgo masculino en Israel y la Iglesia Cristiana primitiva, pero también enfatiza que Dios hizo excepciones, tales como el caso de otorgar a Israel el deseo de tener un rey. Afirma que la ordenación de las mujeres es una cuestión de reglamentos de la iglesia y no un imperativo moral y, por lo tanto, la Iglesia Adventista debería permitir que cada campo decida si ordenar o no a las mujeres.

Wilson instó a los miembros de iglesia a que examinen las tres posturas, que aparecen en el informe final de la TOSC.

“Asegúrense de mirar todas las presentaciones y entender de qué manera Dios les está hablando a partir de la Palabra y del caminar diario con El”, expresó.

Aunque la TOSC no alcanzó un consenso sobre la ordenación de las mujeres, sus miembros sí aprobaron una declaración de consenso sobre la teología de la ordenación y, en una declaración por separado, afirmaron que siguen “comprometidos con el mensaje y la misión de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, según se expresa en las 28 Creencias Fundamentales”.

Wilson dijo que esperaba que todos los miembros de iglesia muestran una disposición similar.

“Si no tenemos cuidado, el diablo nos desviará hacia una controversia y creará distracción de lo que Dios quiere que cumpla la iglesia remanente de los últimos días, que es proclamar el mensaje de los tres ángeles y compartir con alegría la pronta segunda venida de Cristo”, dijo. “La pregunta más abarcadora es qué relación estableceremos con la misión continuada de la iglesia”.

Qué deberían leer los miembros

Stele, el presidente de la TOSC y director del Instituto de Investigaciones Bíblicas de la iglesia, dijo que los miembros de iglesia pueden leer al menos las breves declaraciones sobre el camino a seguir respecto del tema.

“Si la gente quiere tener un pantallazo, pueden ir a las declaraciones sobre el camino a seguir, expresó en una entrevista.

“Entonces, si les interesa, pueden ir a los ‘Resúmenes de las diversas posturas’”.

Los resúmenes más extensos son parte de un informe final de 127 páginas, que también incluye la definición de una página ya aprobada por la TOSC sobre la teología de la ordenación, la historia de la TOSC, y una lista de los numerosos trabajos eruditos preparados para el estudio.

El estudio fue iniciado por pedido de un delegado en el último Congreso de la Asociación General, en 2010, y la necesidad ha quedado enfatizada por un creciente número de líderes regionales de la iglesia que están solicitando ser autorizados a ordenar a las mujeres. Lo que complica la cuestión es que tres de las 124 uniones de la iglesia (dos en los Estados Unidos y una en Alemania) autorizaron la ordenación de las mujeres en 2012, a pesar del llamado de los administradores de la iglesia para que se esperaran los resultados del estudio y el posible voto del año próximo en el Congreso de la Asociación General. La Iglesia Mundial no reconoce las decisiones de esas tres uniones.

Stele instó a los miembros de iglesia para que no se dejen influir por los puntos de vista de otras personas respecto de este tema, y que lleguen a sus propias conclusiones por medio del estudio con oración de la Biblia.

“Estas declaraciones de posición podrían realmente ayudar, porque todos los pasajes clave son interpretados desde diversos ángulos”, dijo, sosteniendo una copia del informe final de la TOSC.

Stele dijo que los feligreses pueden influir sobre la discusión del tema de varias maneras, lo que incluye hablar con los delegados que los representarán en el próximo Congreso de la Asociación General, que será llevado a cabo en San Antonio (Texas, Estados Unidos).

Wilson dijo asimismo que los miembros pueden compartir sus convicciones con sus pastores y presidentes de asociación, pero pidió que cualquier diálogo o carta guarde las normas del respeto cristiano.

“Pero lo más importante”, dijo, “ansiamos vuestras oraciones, para que podamos humillarnos ante el Señor como líderes y escuchar la voz directa de intervención del Espíritu Santo y la voluntad de Dios según se revela en las Escrituras”.

Stele se mostró de acuerdo, expresando: “Creo que la manera más significativa de participar sería si cada miembro de iglesia orara. Oren por el proceso, y por el Congreso, para que no sea la sabiduría humana sino la voluntad de Dios la que finalmente prevalezca”.

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