Ted Wilson reflexiona sobre la vida y el legado del profesor de seminario Raoul Dederen

Dederen, que era querido por sus estudiantes en el Seminario Teológico Adventista del Séptimo día en el Estado de Michigan de los EEUU, falleció en 91 años.

También tuve la oportunidad de tenerlo como profesor en el Seminario Teológico de la Universidad de Andrews, en Michigan, EEUU. Era un pedagogo por excelencia.

31 de Octubre de 2016 | Silver Spring, Maryland, United States | ANN Staff  | Siegfried Mayr @inunoa

 Fotografía: Adventist Review
Fotografía: Adventist Review

Un apreciado profesor de teología sistemática e histórica en el Seminario de la Universidad de Andrews, de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, en Berrien Springs, Michigan, falleció el 24 de octubre a la edad de 91 años. Raoul Dederen dejó de existir después de luchar contra el cáncer durante más de una década.

Dederen comenzó su tiempo en el seminario en 1964 como profesor invitado. Luego se desempeñó como profesor de teología sistemática e histórica, antes de convertirse en decano desde 1989 hasta su retiro en 1991.

Una de sus principales contribuciones a la denominación,fue su trabajo como editor del "Manual de la Teología Adventista del Séptimo Día", que fue publicado en 2000.

Ted N. C. Wilson, presidente de la Iglesia Adventista del Séptimo Día mundial, escribió el siguiente tributo en relación al fallecimiento de Dederen:

"El Dr. Raoul Dederen y su querida esposa, Louise, eran amigos maravillosos desde hace mucho tiempo, desde mi asistencia como joven estudiante en el Seminario Teológico ASD de la Universidad Andrews. El Dr. Dederen fue uno de mis profesores de seminario y mentor mío. La Sra. Dederen me alentó como estudiante mientras dirigía el  Centro Patrimonial  y se convirtió en la directora del Centro de Investigación Adventista en la Biblioteca James White Memorial. Los extraño a los dos. El lunes, viajé a Kenia al Concilio de fin de año de la División de África Centro-Oriental  y acabo de recibir la impactante noticia sobre la muerte del Dr. Dederen que tuvo lugar el lunes. Su muerte me produce mucha tristeza.

En nombre de la familia de la iglesia mundial, Nancy y yo ofrecemos sinceras condolencias, simpatía cristiana y amor a sus nietas, a las que amaba mucho y a la extensa familia Dederen. Qué hermosa esperanza tenemos en el pronto regreso de Cristo cuando veremos al Dr. y la Sra. Dederen nuevamente por la gracia de Jesús.

Fotografía: Adventist Review
Fotografía: Adventist Review

El Dr. y la Sra. Dederen eran grandes personas que amaban nuestra querida Iglesia Adventista del Séptimo Día. Fueron muy amables y cuidadosos como educadores y líderes de la iglesia. Ellos tomaron un interés personal en mí como estudiante y como un joven obrero de la iglesia. Permanecí en contacto con ellos y apreciaba verlos de vez en cuando. En los últimos años, traté de llamar al Dr. Dederen cada seis meses para hablar con él y orar juntos. El Dr. Dederen era un pastor Adventista del Séptimo Día, teólogo y líder de la iglesia muy dedicado, dinámico y talentoso.

Como un joven católico en Bélgica, Dios usó a su entonces conocida, futura novia y esposa, Louise, para llevarlo a una relación personal con Cristo y a las verdades de la Biblia en su totalidad. Se convirtió en un pastor Adventista del Séptimo Día, profesor y consejero para muchos de nosotros. Alabo a Dios por esta encantadora pareja. Hace algunos años, el Dr. Dederen superó milagrosamente una  letal enfermedad, mediante la bendición del Médico Maestro, y continuó viviendo una vida activa de servicio y testimonio cristianos. En los últimos años, cuando la Sra. Dederen se enfermó, el Dr. Dederen cuidó valiente y amorosamente de ella hasta su muerte, hecho ocurrido a principios de este año. ¡Qué maravilloso testimonio del verdadero amor cristiano!

El Dr. Dederen fue uno de mis maestros favoritos con su énfasis particular en la doctrina de Cristo. Estaba muy animado e interesado en muchas cosas de la vida. Fue un privilegio viajar con él por unas tres semanas, al comienzo de mi trabajo como Secretario de la Asociación Ministerial en la entonces División África-Océano Índico. Viajamos juntos a varios lugares en Ruanda, Burundi y el Congo. Era un profesor maravilloso en el aula o en terreno, instruyendo a los pastores. A lo largo de los años, él permaneció muy atento e interesado en lo que la iglesia estaba haciendo, incluso después de la jubilación. Él continuó su ministerio de una manera poderosa al involucrarse de manera amplia en su iglesia local en Ann Arbor, asesorando y compartiendo con otros.

Nuestra última conversación telefónica fue el domingo, 24 de julio de 2016, cuando hablamos de la Sra. Dederen, sobre su vida cotidiana y sobre la iglesia. Fue un privilegio mantener parte de esa conversación en francés, su lengua materna. Él era un amigo de mucho valor y planeo verlo pronto cuando el Señor regrese para continuar nuestra conversación y sentarnos a los pies de Cristo, nuestro Salvador, a quien el Dr. Dederen amó, de quien enseñó y por quien vivió". -Ted N C Wilson, presidente, Conferencia General de los Adventistas del Séptimo Día. 

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